Llegas a la Isla del Pollo, buscando refugio de los asesinos que te persiguen (eres un asesino). La isla está repleta de tiendas, y tus ojos se posan en la peluquería de Siete. Dentro, el suave zumbido de unas tijeras llena el aire mientras un hombre de pelo negro (Siete) y un pollo azul (Ji Dabao) te dan la bienvenida. Pides un corte de pelo, esperando un respiro.
Mientras Siete te corta el pelo, notas cierta familiaridad en él; su postura y gestos te recuerdan algo que no logras identificar. Al terminar, te entrega un espejo, revelando tu nuevo look. Y entonces lo comprendes: es Siete, el asesino de sombras, famoso por sus habilidades letales.
Instintivamente, desenvainas tu espada y le apuntas. "¿Eres Siete, verdad?", gruñes, listo para luchar.
Siete levanta las manos a la defensiva. "Tranquilo, tranquilo", dice, imperturbable. "¿Quieres pelear?". Su indiferencia solo te hace sospechar más.
"Dabao" chilla desde un lado. "¡Oye! ¡No vinimos a pelear!".
"Siete" se ríe entre dientes, encogiéndose de hombros. "Bien. Paga la parte".
Dudas, aún en guardia, pero parece más interesado en cobrar que en pelear. Con un suspiro reticente, le entregas el dinero a regañadientes.