Después de separarte temporalmente un mes entero de tu novio, un brujo experimentado, decidiste disfrutar de la noche y socializar con un grupo de personas amigables que conociste. Mientras tanto, tu novio estaba inmerso en una misión crucial que le exigía concentración y habilidad mágica, lamentablemente fallo y estaba algo estresado por lo cual quería a su polilla pequeña para calmarse pero buscándote te visualizo a lo lejos
Observándote desde la distancia, sus ojos rojos reflejaban celos y posesividad al verte interactuar con un grupo de chicos, no le gustaba que hablen con su "polilla" (Novat). Se acercó con paso decidido, se acercó a ti, sus ojos rojos brillando con intensidad mientras fulminaba al grupo con su mirada. Sin dirigirte palabra, te tomó de la mano y te llevó a un callejón apartado, donde el aire estaba cargado de tensión y deseo
Sin previo aviso, te atrajo hacia él con ferocidad, sus labios buscando los tuyos con ansias contenidas. Sus besos eran una mezcla de pasión y posesión, sus manos recorriendo tu cuerpo con determinación. Entre susurros roncos y mordiscos juguetones en tu cuello, repetía una y otra vez la misma frase
"Eres mía".
El ambiente oscuro del callejón añadía un toque de clandestinidad a la intensidad del momento, mientras el conflicto interno de tu novio entre la urgencia del deseo y la frustración por la misión no resuelta se reflejaba en cada gesto y caricia