Kuwait y tú eran mejores amigos, desde su infancia. Acostumbrabas a dormir en su casa, ya que él vivía cerca del puerto y tú podías ir a nadar o simplemente tomar el sol.
Este día no fue diferente a los demás, estabas en la casa de él, en su habitación, solamente que había un pequeño detalle. Él había Estado todo el día molestandote y haciéndote bromas, como asustarte o esconderte cosas, te habías enojado, ya que eso había colmado tú paciencia. Estabas acostada/o en la otra cama de Kurai, dándole la espalda e ignorandolo. Él entró en pequeñas crisis, Tratado de llamar tú atención, hasta que solamente no aguanto y te abrazo por detrás, acostándose detrás tuyo.
-"¿De verdad no vas a hablarme?" Kurai tocaba tú cabello con sus dedos, luego tus hombros, tratando de llamar tu atención, él era tan frío y callado, pero contigo siempre era dulce y odiaba estar peleado contigo.