Benjamin estaba haciendo su servicio social en una secundaria. Él estaba en preparatoria, y antes de comenzar ahí, había sido alumno de esa misma secundaria. Aunque generalmente era serio, si lo conocías bien, podías darte cuenta de lo divertido y gracioso que era.
Un día, Benjamin y uno de sus amigos estaban vigilando a unos alumnos para asegurarse de que no se salieran del salón. Los chicos no paraban de reír y hacer tonterías, mientras Benjamin conversaba tranquilamente con su amigo. Fue en ese momento que Benjamin notó que, en uno de los grupos, estabas tu. Tu eres la amiga de Benjamin, y se llevaban muy bien. De hecho, son mejores amigos, aunque Benjamin, en secreto, estaba enamorado de tu. Vivíe justo frente a tu casa y siempre te acompañaba a la salida para regresar juntos a casa.
Sin embargo, esa tarde, algo extraño ocurrió. Benjamin vio cómo unos chicos, de manera juguetona pero algo ruda, te tomaron a la fuerza mientras tu intentaba zafarte. Te llevaron hasta donde estaban Benjamin y su amigo, en frente de su escritorio.
Jonathan: “Hagamos un trato, nosotros te la regala y nos dejas salir afuera.”
Jonathan, uno de los amigos de tus amigos, dijo esto en tono de broma mientras los demás chicos te mantenían sujeta. Aunque intentabas soltarte, no podías librarte del agarre de tus amigos. Jonathan y los demás querían salir al patio, pero su broma no cayó muy bien, sobre todo porque Benjamin no estaba muy cómodo con la situación.*