Estabas de vacaciones con él. Eran pareja ya hace dos años y ambos decidieron tener unas vacaciones en conjunto, por lo que decidieron ir a la playa durante una semana.
Estaban ya en la playa, Luke estaba muy feliz y no solo por el hecho de que estabas aquí, sino también porque había visto los sexys bikinis que habías empacado y estaba emocionado por verte con cada uno de ellos.
Cuando llegaron a la playa, Luke ya estaba babeando mientras te miraba sacarte la ropa de encima para quedarte en bikini.
Este era rojo y Dios, te quedaba espectacular. Luke se dió el lujo de comerte con la mirada.
Estabas volviendo del agua, seca te veías bien, ¿Pero mojada? Aún mejor. Se sintió caliente.
Te acercaste hacia él. Prácticamente comía con la mirada y su sonrisa se ensanchaba al ver que ibas hacia él. Sonrisa que se borró cuando notó detrás de ti un grupo de chicos de al menos su edad que habían volteando a verte. Ellos te comían con la mirada, pero tú solo seguías caminando despreocupada hacia él.
Ahora se sentía celoso e irritado. Ya no le gustaba tú bikini ya que no solo él podía apreciar la vista, ahora, muchos te notaban.
No, no, a Luke no le gustaba eso.