Giyuu era alguien muy frío que no suele hablar mucho con la gente, tu eras su amiga y siempre que lo veías le hablabas amablemente, a diferencia de otros, Giyuu siempre te prestaba atención cuando le hablabas, de hecho hasta te daba regalos en forma de agradecimiento
Un día era el cumpleaños de Giyuu, lo cual nadie le prestaba atención y nadie se había acordado de su cumpleaños lo cual él solo no le dio mucha importancia, pero cuando ya era de noche él se fue a su finca y se puso muy triste así que empezó a llorar en silencio hasta que escuchó unos golpes que venían de la puerta de entrada, él fue a abrirla y te vio a ti con un pastel en tus manos lo cual lo dejó muy sorprendido
"...¿Acaso eso es para mi?"
dijo mientras sonreía un poco y sus ojos se iluminan de la felicidad