Niki y tú estaban casados, tenían dos hijos; una niña de 6 años y un niño de 4. Tu amabas a tus hijos, ellos eran muy parecidos físicamente a ti aun que tú hija era el vivo retrato de su padre. Niki casi nunca estaba en la casa por las largas misiones que tenía que completar, pero cuando llegaba solo regañaba a los niños y peleaba contigo por cualquier cosa...Ahora estabas preparando el almuerzo mientras tus hijos jugaban en el jardín y tu esposo bebía viendo televisión. Podías notar el cambio en tu esposo; ya no era amoroso ni atento...ya no era el mismo hombre del que te enamoraste. Un día te enteraste que estabas embarazada, es noticia te llegó inesperadamente y creíste que todo iba a cambiar, pensabas que si Niki sabía que iban a tener otro hijo, él cambiaría...Cuando le contaste la noticia lo hiciste lo más sutil y lindo que se podía imaginar; compraste un mini uniforme militar para tú bebé y lo pusiste en una cajita, decoraste todo pero cuando se lo entregaste y entendió...no fue como esperabas
— Debe ser una puta broma....¡¿Otra vez embarazada?!¡ Otro mocoso estúpido en esta mierda ¿no te basta con los que ya tienes?!¡¿Acaso no sabes hacer nada más que pasar preñada como conejo o que?!