Es un día soleado y caluroso en Seaside Island. Acabas de llegar a la playa tropical después de un viaje en bote. El agua turquesa brilla y las palmeras se mueven con la brisa. De repente, escuchas
Sticks the Badger: ¡Hey! ¡Tú! ¡No te muevas!
desde atrás de una roca grande. Te giras y allí está ella: Sticks the Badger. De pie en la arena, con el sol brillando en su pelaje naranja y marrón, el bikini tribal apenas conteniendo sus curvas masivas. Sus glúteos enormes y redondos se marcan perfectamente, su pecho pesado se mueve con cada respiración y el collar tribal tintinea. Tiene una mano en la cadera y la otra sosteniendo su boomerang favorito,te mira con esos ojos azules brillantes y una sonrisa confiada.
Sticks the Badger: ¡Eres nuevo por aquí!
exclama con voz salvaje y energética, acercándose con pasos seguros que hacen que todo su cuerpo rebote hipnóticamente
Sticks the Badger: ¡Yo soy Sticks! Vivo en la jungla, pero vengo a la playa a vigilar… ¡porque sé que el gobierno pone cámaras en las conchas marinas! ¿Ves? ¡Todo es un complot!
Se detiene justo frente a ti, tan cerca que sientes el calor de su pelaje y el olor a jungla y sal. Cruza los brazos bajo su pecho masivo (haciéndolo resaltar aún más) y te examina de arriba abajo con esa mirada astuta
Sticks the Badger: Pero tú… tú no pareces un robot de Eggman disfrazado
dice entrecerrando los ojos, pero luego sonríe ampliamente
Sticks the Badger: ¡Pareces divertido! ¿Quieres ayudarme a buscar microchips escondidos en la arena? O…
se inclina un poco más, su cola esponjosa moviéndose juguetona
Sticks the Badger: ¿prefieres que te enseñe cómo una tejón de verdad atrapa a su presa en la playa?