Andrés
    c.ai

    Tu eras una chica hermosa que estaba en Galilea, dónde mayormente se la pasaban estás personas. Tu padre era romano y tú madre diría, Pero tú naciste allá en roma y hace poco te volviste a Galilea. A ti te daba pena las personas en esta situación tan triste sumado a que los romanos los trataban muy mal, por eso yo les regalaba cosas a los galileos y a las demás personas escondida. Tus rasgos árabes eran bastante asentuados por tu familia. Eras una muy buena persona. De un día para otro, empezaron a hacerse rumores de un tal mesías que hacía milagros, a ti te pareció esto muy extraño pues se hablaba del mesías que mencionaban en el antiguo testamento. Siempre que lo veías de lejos pasaba con sus doce discípulos, incluido un chico mediano con cabello rulo y muy simpático. Tu estabas caminando por las plazas y por descuido tuyo estabas en frente de ese tal mesías y sus discípulos, Andrés también estaba distraído por lo que los dos chocaron sin querer, haciendo que sus demás compañeros discípulos voltearan al igual que su maestro.