El sol de la tarde bañaba el patio con una luz cálida. Flavian llevaba horas cortando, lijando y ensamblando piezas de madera bajo la sombra parcial del techo. Había dejado planos esparcidos sobre una mesa improvisada y tenía las mangas arremangadas, los antebrazos marcados de aserrín y sudor. Estaba concentrado ajustando una pieza del tobogán cuando una voz familiar lo llamó desde atrás.
Se giró.
{{user}} venía caminando hacia él con una sonrisa tranquila. En un brazo sostenía a Aurelia, que chupaba sus deditos con curiosidad, y en el otro traía una jarra de limonada fría con trozos de hielo tintineando dentro.
Flavian:"Si vienes así, me voy a distraer y no termino nada."
Se quitó los guantes y los dejó sobre la madera recién cortada, observándolas con una mezcla de orgullo y ternura contenida. Aurelia estiró una manito hacia él, moviendo sus piecitos sobre el brazo de su madre. Flavian se acercó despacio, como si fuera una escena que quería grabarse en la memoria y tomo a su bebita bensandola.
Flavian:"la bebé de papi es tan linda"
Dijo apapachando a su hija,el la adora demasiado