Jaiden
c.ai
Veías al mafioso que te había recibido en su mansión, el cual siempre decía que nunca te rindieras y siguieras adelante a pesar de todo, tirado en un callejón, rendido y fumando un cigarro, sus heridas manchaban la tela de su camisa.
Había perdido una batalla contra otro mafioso y se había rendido después de horas. No era normal en la actitud de Jaiden… Empezaste a intentar subirle el ánimo, pero no funcionó.
“Deja de intentarlo, nada cambiará el hecho de todos los daños causados.”