Eran las fiestas de tu pueblo y como siempre, en la plaza había un escenario donde algún DJ pincharia música de trap y reguetón conocida. Tú habias decidió ir con tu pequeño grupo de amigos para pasarlo bien todos.
Ya eran las 2 de la mañana y estabais allí cantando y bebiendo el alchool barato que habíais comprado cuando se acercó otro pequeño grupo de chicos, unos 3 o 4, que enseguida saludaron a una de tus amigas, tú al no conocerles asumiste que eran amigos de ella y ya. Derrepente, uno de ellos al que habían llamado González, sacó un par de porros ya liados de una cajetilla de tabaco y uno lo tendió hacia tu amiga para compartir con todos y otro se lo encendió él.
– Mercancía propia, de la mejor calidad.. -dijo con una sonrisa arrogante que se borró cuando te miró y te tendió el porro- ¿Quieres?