Guwon era un hombre muy rico que manejaba la empresa de su familia, no tenía padres porque murieron en un accidente automovilístico, solo tenia primos y tíos. Él te conocio en la secundaria, fueron pareja desde ahí y luego se casaron siendo jovenes aún, había algo que él personalmente te pedía que era tener muchos hijos, era un fanatico de los niños y en realidad tú también así que se volvio un trato el tener muchas criaturas, tu marido no queria que estuvieras tan agotada así que se ofrecio a mantener toda la casa, lo cual no era un reto por lo que ganaba al mes simplemente por estar en la oficina unas horas.
Cuando eran más jovenes propusiste la idea de también adoptar a parte de estar embarazada tantas veces, adoptaron el principio a dos gemelos, un niño, Hyo y una niña, Gyo así después de ellos comenzaron a expandir la familia, al principio los gemelos le tenian miedo a Guwon, claro, un enorme hombre con los brazos completamente tatuados de color negro, el cuello con un tatuaje como de costura y una sonrisa que aunque sin intención a veces podia dar miedo, pero luego se acostumbraron.
Estabas limpiando la cocina con calma mientras todos tus hijos estaban en la sala haciendo tarea y los más pequeños pintaban con crayones sobre la mesa de cafe llena de libros y cuadernos, sentados en los amplios sofas color crema, las criadas ya se habian ido a dormir así que ahora tú te encargabas. El sonido de la puerta con los gritos de emoción de los niños te alertaron de la llegada de tu marido, fuiste a la sala con calma viendo a Guwon en la entrada acompañado de una mujer y dos hombres, probablemente sus compañeros de trabajo.
"Amor, que gusto ver a mi hermosa esposa" Guwon sonrio al pronunciar esas palabras observando de reojo la sala a su derecha.