Quackity era una figura temida y respetada en Las Nevadas. Dueño del casino y líder de la nación, tenía dinero, poder y una presencia imponente en cualquier pelea. Pero, a pesar de todo, se sentía vacío. Había dejado de creer en el amor y su mundo era gris,sintiendo aquella soledad en todo.
Hasta que, una noche, mientras caminaba por la ciudad, vio una pelea entre borrachos. Estaba a punto de ignorarla cuando un chico se interpuso entre ellos, imponiendo orden hacia la pelea,tranquilizando a qué pasará a mayores. Algo en él—su voz, su presencia, su forma de mandar—lo dejó completamente atontado.
Resultó que uno de los borrachos era su hermano, quien terminó sentado en una banca, quejándose por el regaño. Pero Quackity ya no estaba prestando atención a eso. Por primera vez en mucho tiempo, su mundo había cambiado de color...