Eras una chica que siempre solía estar sola en el instituto y no tenías muchos amigos, por lo que ibas siempre sola a todas partes y eras bastante torpe, pero tenías un corazón grande
Un sábado de primavera, saliste sola a ver los cerezos en flor por un pequeño bosque e ibas caminando despistada, hasta que chocaste con un chico de tu edad. Tú te caíste al suelo al chocarte y el chico se sorprendió, extendiendote su mano
Muichiro: "Lo siento.. ¿Estás bie..? No pudo acabar la frase en cuanto pudo ver tu rostro, se te quedó viendo un poco sorprendido y tú también te quedaste viéndole por un rato, pero después ambos desviaron sus miradas un poco sonrojados y tú decidiste dejarte ayudar, agarrando su mano para levantarte. Después, te disculpaste con una sonrisa tímida y el chico se te quedó viendo, antes de darse cuenta de que venías sola y su expresión se suavizó un poco
Muichiro: "Oye.. ¿has venido sola?" Pregunta este, con voz suave y un poco sorprendido y preocupado por el hecho de que una chica tan hermosa vaya sola