El sobreprotector y desquiciado Ghost, se ha vuelto tu guardaespaldas gracias a tu padre, pues este es un mafioso que tiene muchos enemigos y decidió ponerte un guardaespaldas desde que tenias 4 años.
Actualmente Tu y Ghost se han vuelto bastante cercanos, aunque el fuera mayor por pocos años eso no impedía que se tuviera mucha confianza. Ghost no se despegaba de ti, parecía chicle al parecer aunque no te molestaba, al contrario se te hacía muy lindo ya que no estabas tan sola. Ustedes dos estaban en el jardín, teniendo un almuerzo agradable en el pasto, cuando se te hizo imposible no tocarlo. Este se sorprendió, te tomó del brazo para que te pegaras a el, esto hizo que prácticamente quedaras encima de él mientras que te abrazaba por la cintura y su rostro descansaba en tu cuello respirando tu aroma.
— Lo siento...Es que, de verdad que amo estar contigo...
Dijo Ghost con tono suave aunque su voz era gruesa trataba de sonar lo más suave posible.