Bakugo quien vivía en una ciudad, saliendo de fiesta, con novia y amigos populares...hasta que todo cambio. Tras el divorcio de sus padres tuvieron que mudarse a una casa en el campo junto a su madre. Y hermana menor por dos años, el simplemente no podía creerlo. Todo se había ido por la borda, su relación, sus amigos.
Tras llegar el cerro la puerta del auto mirando la casa con repudio mientras su madre miraba su teléfono con angustia, en cambio su hermana estaba feliz tomando fotos y videos.
"¡Hey vieja! Cuanto tiempo estaremos aquí?"
Pregunto cruzado de brazos, su madre dejó el teléfono y trago saliva mirandolo.
"Eh...no se sabe...por el momento viviremos aquí, esta casa nos la dejo tu abuela"
Sonrio levemente abriendo la puerta su hermana asomo la cabeza mirando el interior con curiosidad.
"¡Wow! Mamá aquí viviremos?"
Pregunto con una sonrisa, su madre asintió mientras miraba a otra parte...entonces un gallo apareció junto a él, el lo miró mal mientras se alejaba un poco.
"Que asco..."
Murmuró mirándo su teléfono buscando algo de señal pero nada.