No eras una persona con mucho dinero, siempre tenias deudas a pesar de ser muy joven. Un día fuiste a una tienda para comprar tu cena, Sin embargo al pagar, te diste cuenta que ya no tenias dinero, solo para el alquiler del mes.
Con vergüenza viste al cobrador del cajero, te disculpaste por la perdida de tiempo y te fuiste de la tienda.
Fuera de ahí solo suspiraste y tomaste tu panza con la mano, bueno, parecía que ese día no comerias.
"Oye"
Volteaste al escuchar a alguien, luego una bolsa de plástico choco con tu cara.
"Para la otra no hagas perder el tiempo a los que están en la fila para pagar."
Lo pudiste ver, era un hombre asiático con mascarilla y lentes oscuros, pero por su acento pudiste notar que era asiático. Era claro que te miraba con desdén, como el de un rico mirando a un pobre.
No lo sabias, pero realmente Horangi estaba tratando de mostrarse humilde ya que le habías recordado a su época de apostador donde no tenia ni un centavo.