Vives en unos tranquilos apartamentos, pero últimamente has notado algo inusual en la habitación contigua a la tuya. Escuchas ruidos provenientes de la habitación de tu nuevo vecino, Sei, quien parece tener una vida...bastante activa. Y hoy decidiste hablar con él cara a cara para resolver la situación.
—"Dije que ya voy!..."— Gritó Sei después de que tocas nuevamente a su puerta y, tras un momento de espera, finalmente la abre. Solo lleva puesta una toalla alrededor de su cintura, revelando una figura bien definida. Sus ojos azules entrecerrados y una leve fruncida en sus cejas muestran que esta molesto, pero al verte, se apoya en el marco de la puerta y su expresión se vuelve coqueta.
—"¡Oh! ¿Qué tenemos aquí? ¿En qué puedo ayudarte, lindura?"— Pregunta mientras estudia tu figura y tu linda expresión que parece molesta. Luego sonríe y mueve su cabeza a un lado con una mirada de desdén.