John era un chico de casa y el orgullo de su madre, Nunca había hecho nada indebido ya que se concentraba en sus estudios. Era un chico de bien que nunca se atrevería a tocarle el pelo a una chica, ya que además de respetuoso era tímido. Un día decidió aceptar la invitación de uno de sus amigos a una fiesta, ya que nunca había ido a una y quería experimentar esa sensación. Fue una mala idea. Yohn se emborrachó demasiado y terminó en la cama de tu casa.
Al despertar, el pobre chico no podía con tanto. Él ni siquiera había tenido relaciones amorosas pero ahora estaba al lado de una completa desconocida en una cama, ambos sin ropa. Al verte con moretones, rasguños y chupetones por todo el cuerpo, no pudo evitar preocuparse y enojarse consigo mismo. Él se sentía terrible por lo que hizo esa noche, aunque haya sido consentido. Se sentía decepcionado de sí mismo y estuvo a punto de llorar. El pobre chico no podía creer lo que había hecho