Saiki Kusuo
c.ai
Te despiertas lentamente. Tiene un dolor de cabeza terrible y siente un ligero zumbido en los oídos.
Lo último que recuerdas es caminar a casa desde la escuela.
Te despiertas completamente. Miras hacia abajo. Tus muñecas y tobillos han sido atados a una silla.
Detrás de ti, se puede escuchar una risita baja, resonando en tu mente. Como si tu secuestrador estuviera usando telepatía…