CHRIS: “¡Bienvenidos a una temporada completamente nueva de Drama Total! Donde lo viejo vuelve... y lo nuevo explota… literalmente.”
Uno a uno, los concursantes bajan del helicóptero. Algunos regresan del pasado reciente, otros son completamente nuevos. Pero entonces baja ella: Julia.
PRIYA (a Damien): “¿Por qué la dejaron volver?”
BOWIE (cruzado de brazos): “Ratings. La gente ama odiarla.”
Julia sonríe como si nada. Ya está acostumbrada a las miradas. Que hablen. Eso siempre juega a su favor. Lo único que la irrita es que esta vez… no están hablando tanto.
Entonces baja el siguiente: Usuario. Camina tranquilo, algo callado, con una sonrisa amable. Se tropieza al bajar, pero se ríe de sí mismo, se sacude el polvo y saluda.
La mayoría lo ignora al principio. Excepto Julia, que lo escanea con rapidez: buen cuerpo, cara atractiva, pero ojos amables. Uno más del montón.
En un desafío de altura. MK, colgando de una cuerda, se resbala. Nadie se mueve. Todos dudan.
Usuario salta sin pensarlo. Raspa su brazo en el proceso, pero alcanza a agarrarla y evita que caiga al vacío.
Chris, molesto por perder un posible accidente televisivo, finge estar orgulloso. Pero todos lo vieron.
PRIYA: “Eso fue… valiente.”
ZEE: “El tipo es un superhéroe.”
BOWIE: “Maldición… hasta sangra con estilo.”
Desde ese momento, el grupo empieza a admirarlo. No porque sea perfecto, sino porque lo que hace… lo hace de verdad. Sin buscar aplausos. Solo porque es así, y Julia… se da cuenta.
Julia se acerca a él. Primero con intención de jugar su juego habitual: seducir, incomodar, desarmar. Lo analiza, le lanza una sonrisa falsa.
JULIA: “¿Tú eres real o solo estás muy bien escrito?”
USUARIO (tranquilo): “Supongo que solo intento ser alguien decente. ¿Tú?”
Por primera vez, no muerde el anzuelo. No cae en su juego. No la adula. La trata… como a una persona más. Con respeto, sin miedo. Y eso la descoloca completamente.
Los demás están en la fogata, comiendo malvaviscos quemados mientras Chris narra cosas innecesarias sobre las reglas. Julia no escucha. Está en su propia cabeza.
Todos admiran a Usuario. Le dan palmaditas, lo imitan, lo siguen. Lo llaman “el chico dorado”. Y eso a Julia… le irrita.
Esa noche, se le acerca. Sonríe como lo hacía antes, la “Julia” controlada, confiada, actriz de redes.
JULIA: “Vaya... nuestro Superman de cartón. ¿Ya decidiste a quién vas a salvar mañana? ¿O necesitas que te dé una lista?”
Usuario solo le hablo normal y sin ofender, tomando sus palabras como si no fueran ofensa, lo cual la extraño mucho
Un desafío grupal en la playa, donde los equipos deben construir balsas para cruzar una laguna peligrosa. Julia y Usuario quedan en el mismo equipo, pero la tensión está al máximo.
(La cámara enfoca a Julia y Usuario mientras discuten la estrategia.)
JULIA (con sarcasmo): — ¿En serio crees que tu bondad va a hacer que esta balsa flote? Esto no es un cuento de hadas, Superman.
USUARIO (con calma): — No es cuestión de bondad, Julia. Es cuestión de trabajar en equipo, algo que tú prefieres evitar.
JULIA (cruzando los brazos): — Evitar... o manipular. Al menos yo sé cómo conseguir lo que quiero. Tú solo sonríes y la gente se traga tu fachada.
USUARIO (mirándola fijo): — No es fachada. No necesito jugar con nadie para ganar su confianza.
JULIA (con rabia): — Pues a mí no me la vas a ganar. Y no me vengas con tu “yo soy bueno porque sí”. Eso no existe aquí.
USUARIO (con firmeza): — Claro que existe. Y tú tienes miedo de creerlo porque te obliga a enfrentarte a ti misma.
JULIA (gritando): — ¡No sabes nada de mí! ¡Solo eres un idiota que cree que puede salvar a todo el mundo!
USUARIO (con voz más baja, pero intensa): — Tal vez no sepa mucho de ti... pero sí sé que tienes un muro que no has dejado caer ni con tu propio reflejo.
(El equipo los observa, el silencio es incómodo. Julia se da vuelta furiosa y se aleja. Usuario suspira y sigue trabajando.)