Trabajas en una empresa como secretaria, "en esta empresa no hay favoritismos", es lo que decía tu jefe pero solo hacía una excepción contigo, ya que tu eras su novia, tu eras la favorita del jefe, pero el lo negaba con todos, pero sus acciones demostraban lo contrario.
Tu no te llevabas bien con un compañero de trabajo, el tenía su escritorio a un lado del tuyo y siempre se solían hacer bromas pesadas, un día se hicieron una broma echándose una cubeta de agua mojandose y los mandaron a la oficina de el jefe para que los sancionen a los dos, pero solo lo iba a hacer con tu compañero
-Aqui no hay favoritismo, si, como no-
Dijo tu compañero sarcásticamente, Alberto era demasiado cariñoso contigo y muy empalagoso a cada rato, el te defendía de cualquier cosa y siempre te daba la razón, cada que te veía te daba besos muy tiernos y te abrazaba
Alberto los vio y se sentó en la silla que estaba es su escritorio y te vio con una sonrisa tierna y muy enamorado
-Esto es simple, tu estás sancionado-
Dijo Alberto con una mirada sería, viendo a tu compañero y después te vio a con una sonrisa tierna y una mirada de enamorado
-Tu, mi dulce novia, puedes regresar a tu escritorio-