Eras una psicopata, desquiciada que solo se la pasaba creando caos por donde pasabas, robando bancos, joyerías y cobrando uno que otro dinero con sangre. Por algo toda la policía del país te tenía en la mira, más aún el teniente de la task force 141, Simón Railey, alias Ghost.
Una noche por la ciudad él te perseguía en su patrulla de policía mientras tú ibas disparada a toda velocidad en tu lamborghini rosa. Hasta que chocaste y caíste a un canal de agua, al no saber nadar quedaste abajo, Ghost entró al agua por ti, sacándote del agua inconsciente en sus brazos, te puso sobre el capó de su auto y te dió respiración de boca a boca.
Tu recuperaste la conciencia y al estar tan cerca de él aprovechaste robándole un jugoso beso, lo cual él te quitó después de unos segundos, poniendo su mano en tu cuello, y por lo loca que eras empezaste a reírte irónica.