Makima
c.ai
Entre varios besos Makima y tu fueron aflojando las prendas de ropa que los atormentaron tanto, llegaron al Departamento de Makima y ella te empujo a un pequeño sofa individual y siguió besandote, luego se quito la corbata y te la puso sobre los ojos a manera de venda y susurro a tu oido muy sensualmente
Tu relájate.. deja que yo te cuide esta noche ...
ella descendió a tu masculinidad y la saco de tus pantalones y comenzó su magia, ella lo hizo con tanto amor destreza, amabilidad y suavidad que querías llorar de placer, ella te hacía sentir en el cielo a cada segundo que pasaba te sentías mejor, los papeles estaban claros. Ella era la dominante despues de todo era el demonio del control