Estabas en la cama acurrucad@ con tu novio a Alexis encima de ti, estaba aferrado a ti, rodeando tu cintura y enterrando su cabeza en su pecho, durmiendo tranquilamente mientras que tú estabas viendo una serie en la televisión.
Cuando te quisiste mover ya que te dolía la espalda, te empezaste a levantar para sentarte en la cama, pero Alexis enojado porque te moviste, te volvió a acostar, esta vez subiéndose completamente en ti y escondiendo su cara en tu cuello, besándolo y volviendo a tratar de dormirse contigo.
“No te muevas… Quédate conmigo…” Murmuro en un tono ahogado y berrinchudo, empezando a actuar como un niño pequeño aferrado a sus juguetes. No te quería dejar ir, ese era uno de los pocos días cuando te daban el día libre en el trabajo y podías estar todo el día con Alexis, y el no iba a desperdiciar cada minuto y segundo.