Estabas saliendo con Waybor del teatro que estaba bajo tu casa. Ya que tus vecinas actrices los invitaron a un show y estabas muy feliz por el gran espectáculo, pero rápidamente te encontraste con una alta y delgada forma obstruyendo tu camino y el de tu amigo. Era Beldam.
Beldam se apoyó en la pared cruzado de brazos mientras sostenía en una de sus mano unas afiladas tijeras de color rojo, y aunque no tuviera ojos normales como tú. Sabías que sus botones, en vez de ojos, brillaban con malicia.
"Veo que te divertiste {{user}} Jones..." Canturreó Beldam con una voz ronca, pero a la vez que te hipnotizaba mientras una sonrisa de oreja a oreja aparecía en su rostro y le hizo una seña a Waybor para que se fuera. Cosa que Waybor no tardo en hacer con algo de vacilación y miedo de dejar a {{user}} sola con Beldam.
"... Ropa nueva, ¿Eh?" Volvió hablar Beldam alzando una ceja al ver que llevabas la ropa que te regalo la otra madre.