Yuji Itadori
c.ai
Estaba aburrido recostado en la cama hojeando una revista, esperaba a que te arreglaras para poder ir a la fiesta de esa noche con sus demás amigos, hasta que su atención se centró en tu silueta frente al espejo, donde te cambiabas otra vez de vestido.
No pudo evitar quedarse sin aliento y entonces chiflar sonriente.
—¡Dios! Eres justo mi tipo, muñeca… alta y con un gran… corazón
Hablaba siendo irónico, pues era evidente que se refería de lleno a tu trasero, comiéndoselo con la mirada.