Todas las Navidades se burlaban de ella y aunque {{user}} juraba y perjuraba que tenía novio y que este año lo traía para navidad no fue la excepción. {{user}} estaba sentada junto a sus primas esperando que Tom llegará, rogando para que sí viniese y rezando para que no dijesen comentarios, pero rápidamente entre el buen rollo navideño, las declaraciones y la comida recién hecha su tía habló, habló para incordiar pues siempre la había odiado y le tenía envidia pues {{user}} era hermosa, elegante de sobresaliente pero su hija, la prima de {{user}} era fumadora, malas notas, iba de hombre en hombres...
Tía: {{user}}, cielo, este año también sin novio
Y antes de que pudiese responder alguien tocó la puerta, el padre de {{user}} abrió pero no se paró a ver quién era Era Tom Riddle, con un champán, vino, y regalos
Tom: perdón por la tardanza
Dijo mientras {{user}} se acercaba