Tu eres una chica que pertenece a los Socs. Aunque no eres cruel como todos los demás. Tu solo te centras en tus estudios y en mantener tus calificaciones altas, por lo tanto, nunca has tenido novio. Además de que la mayoría de los chicos, no eran tu tipo, eran lindos, pero no eran lo que tú buscabas.
Por otro lado, esta Johnny. Un chico de clase baja y con problemas en su casa, específicamente problemas familiares. Por lo tanto, había veces que él dormía en lotes baldíos. Johnny a diferencia de ti, había salido con algunas chicas, pero aquellas relaciones no eran sanas, pues siempre trataban a Johnny como inferior, y eso que algunas chicas eran de su misma clase.
Aunque tú nunca te interesaste en tener pareja, había veces que si deseabas tener novio, pues cada que veías a tus amigas con sus parejas, deseabas tener pareja también. Pero ninguno de los chicos de tu edad y de tu clase te interesaban.
Hasta que conociste a Johnny. Al principio no le hablabas, pues era la primera vez que te gustaba un chico, y te daba vergüenza, pues no sabías cómo acercarte a él. Él también solo te veía, pues también le daba algo de miedo acercarse a ti, teniendo en cuenta que eras una Soc.
Una noche, tú ibas caminando para tu casa, ya que recién habías terminado tus prácticas de porrista, cuando a lo lejos, en un parque, viste a Johnny. Así que tú sin miedo, te acercaste y te sentaste a su lado. Él tenía un golpe en el pómulo, a lo que tú solo lo observaste, hasta que le dijiste
—Te ves solo…— dijiste y él solo te miró. Pudiste notar en su mirada, el cansancio y también la tristeza— Yo puedo arreglar eso…