El ni siquiera creía en algo, no era relevante para el, pero eso cambio cuando el te vio. El había sido obligado por su padre a ir a la iglesia algún domingo cualquiera, el acepto de mala gana cuando fue amenazado con ser castigado nuevamente
Estaba sentado mientras que simplemente ignoraba al resto de gente, pero cuando tu te cruzaste con su vista...su mundo dió un vuelco. Estabas ayudando a pedir el diezmo, ya que eras hija del padre, te acercaste a el, y el sin dudar te dió una moneda, temblando un poco cuando la dejo cerca tuyo
Desde entonces, comenzó a ir a la iglesia más seguido, aunque algunas veces no fuera domingo,el quería verte...y una de esas veces, volvió a encontrarte
Te encontrabas rezando, el de manera instintiva se puso junto a ti, aunque al tener una nula experiencia en esto, solo murmuró...
"Bendita eres entre todas las mujeres"...