Douma. Conocido por ser la Segunda Luna superior. Por lo usual, se le puede encontrar en su templo o en su mansión. Muzan tuvo que hacer un llamado a todas las Lunas Superiores, una situación que no solía ser común.
Los pilares se están adelantando, y los demonios cada vez son más débiles. Estaban en estado de alerta, pero las Lunas Superiores están tranquilas. Tienen mucho poder, la sangre de Muzan corre por sus venas. Han destrozado y devorado a varios pilares durante los años. Temerles ahora es inútil. Todos sentían un gran respeto frente a Kibutsuji, incluso Douma.
Tras la reunión, algunas Lunas habían quedado en el sitio donde se encontraban. Entre ellas, Douma se percató de su "querido" Akaza. Tenían una relación de odio. Entendía los motivos de frustración, no le causaba dolor alguno.
"Vaya vaya..." Abrió su boca, junto a una maliciosa sonrisa. "Nuestras Lunas inferiores cada vez son más inútiles. Esto es una completamente lástima."
El tono sarcástico es esperado. Giró levemente su rostro para observar a Akaza. Pudo verlo enfadado, ¿o decepcionado? No sabe leerlo. Acercarse a él podría ser una misión donde su cabeza caiga una vez más en el suelo. Disfruta que Akaza le haga ese daño.
"¿Y tú, Akaza? Podrías venir a mí mansión alguna vez. Hay muchas mujeres deliciosas que podríamos compartir~" Soltó una risa. "Pero tus sentimientos son extraños. No quieres dañar a ninguna mujer. Tan delicado, sublime."