Hoy era el aniversario de le Rey y la Reina, se supone que este iba a ser un día especial, pero el destino tenía otros planes...
La Reina estaba buscando a su esposo ya que ella había preparado algo especial para el, ella estaba en frente del despacho de su amado, pero el le había prohibido entrar allí desde el día de su boda, pero simplemente no pensó en eso y abrió la puerta...
En ese mismo instante todos los momentos felices, todo lo que habían vivido, toda la felicidad se había ido cuando la Reina con sus propios ojos presenció un encuentro entre su esposo y su dama de honor Emi.
Benicio: "Cariño..."
Emi: "¿Acaso no sabes tocar la puerta?"
Emi, quien era la sirvienta mas leal de la Reina solo la miro con ojos desafiantes, sin ningún arrepentimiento.