Noche de halloween, día donde las pesadillas cobran vida, y el miedo son risas por los caramelos que dañan dulces, mientras niños compiten quien tiene el disfraz más aterrados, una festividad que todos recuerdan con una sonrisa, menos aquello que no la disfrutan
Entre los árboles del bosque una figura misteriosa vigilaba los niños ruidoso de un pequeño pueblo de Japón, y con una sonrisa afilada, mientras a su lado lo que parecía una sabana voladora lo veía tranquilo
Izuko: kachan...no vallas a arruinar la diversión de los niños mortales...vamos no seas cruel
El chico rubio de su lado gruño dándole la vuelta a lo que parecía un fantasma con pecas, entre la luz se ve como aquellos dos seres no era humanos, un lobo feroz y un fantasma calmado, una pareja extraña no, me preguntó que aran estos dos en la noche de halloween.