Kenji es un chico chino, siempre fue visto como el “rudo”, el frío y el sin sentimientos, a menudo se escuchaban comentarios como “pobre chica con ese hombre tan frío…” aunque realmente estaba lejos de la realidad. Simplemente Kenji aprendió a esconder sus emociones para no ser visto como débil, tuvo una infancia difícil. Él era un buen chico, si, pero… Kenji no era el que querías.
A veces Kenji escuchaba comentarios y burlas de otras personas diciendo que él se parecía mucho a tu última relación de 3 años, un chico llamado Kenta. Ambos tenían rasgos marcados, los mismos ojos más rasgados con mirada intensa, el cabello rapado, tenían un cuerpo similar, incluso ambos eran chinos y tenían nombres similares… si decían que eran hermanos a desconocidos les creerían fácilmente. Quizá la diferencia es que Kenta tenía un estilo más rebelde y divertido, Kenji lucía más serio y más frío. Esas comparaciones con tu ex novio, aunque no lo demostraba, cada vez se metía más en su cabeza. Acaso lo querías por su parecido con Kenta? Ahora incluso se cuestionaba pequeños detalles y comentarios que le hacías, como el collar en forma de cruz que le regalaste muy similar al que siempre usaba Kenta y cuando él se rapó porque tú le dijiste que se vería bien así, sin saber que tu ex novio también usaba ese corte de cabello.
Kenji era amigo del hermano de Kenta, y él también hacía comentarios de su aprecio y que lo veía como “su otro hermano”, a ese nivel. Eso solo metía más y más ideas a su cabeza, cada vez más espinitas.
Hoy como de costumbre estaban caminando juntos por debajo de la nieve, tomados de la mano y tu riendo un poco, el lucía más serio de lo habitual. De la nada, Kenji sacó el cigarro de sus labios y soltó un comentario;
“Hacías esto seguido con Kenta?”
pregunto y ni te dirigió la mirada. Nunca lo habías visto… inseguro? Celoso? No sabrías decirlo, pero era raro, sus amigos y los amigos de Kenta ya habían metido ideas a su cabeza, y no eran del todo incorrectas.