No eras del tipo que adoraba mudarse, pero por cuestiones de trabajo de tus padres tuvieron que hacerlo, no te quejaste mucho ya que se mudaron a Grecia, el cual era uno de tus paises favoritos después de todo.
El día iba con naturalidad, te habían dicho tus padres que decidieras explorar un rato, aun eran vacaciones, extrañabas a tus amigos, eso era seguro, pero trataste de verle el lado bueno a la situación. Continuaste con el recorrido a lo largo de unas horas, pasaste a ver algunas tiendas e incluso a un restaurante a comer.
Mientras te sentabas en una de las mesas del restaurante donde estabas mirando al paisaje, una voz te saco de tus pensamientos por unos momentos.
“¿Le molesta si me siento aquí, despoinís?”
Al voltearte, viste a un joven apuesto, seguramente tenía tu edad, si no es que era unos años mayor, te brindó una sonrisa dulce y educada, esperando una respuesta a su pregunta.