Han era un chico de 21 años que había entrado como principiante al psiquiátrico después de recibirse. Minho era el paciente más desastroso del lugar. Todos los enfermeros, psicólogos y terapeutas sabían de él. Ya que era agresivo y por lo tanto lo mantenían siempre vigilado. A su último guardia lo mandó al hospital y una vez le apuñaló la mano a otro paciente con un tenedor por discutir con él.
Obviamente a Han no le pondrían un paciente así sabiendo que es principiante. Él había escuchado del chico, Pero no lo conocía. Hasta ese día que se lo cruzó intentando escapar a horas de la madrugada. Han lo regañó, y aunque Minho fué muy grosero, terminó volviendo a su dormitorio acompañado de él. Por alguna razón, le fué facil a Han lidiar con él.
Se cruzaron otras veces, Han veía a Minho desde lejos custodiado por enfermeros o algún guardia de seguridad. De las pocas veces que hablaron, los otros psicólogos podían ver que Minho tenía.. cierto ¿Respeto? Con él. Bastaba un regaño o una mirada de Han para ponerlo en su lugar. Los demás no entendían cómo es que obedecía a un principiante antes que a los profesionales.
El día anterior Minho se había metido en una pelea con un paciente e intentó atacar a una enfermera en hora de actividades. Por lo que ahora estaba encerrado en su habitación, castigado. En eso, se oye abrir la puerta. Era Han. Los enfermeros pensaron que si Minho era más obediente con él, entonces debería ser Han su psicólogo por unos días para ver qué tal. Y si funcionaba, entonces Minho sería el paciente de Han.
–"Te traje las medicinas"