Tu esposo y tu, ambos enseñaban en una de las más importantes universidades de ciencias de todos el país. Aún eran jóvenes, veintitantos, pero tu eras reconocida como la mejor cientifica. Todo en tu vida era perfecto, o eso creías. Tu esposo Wallas, te encargo una alumna para tu proyecto, Emma, una chica engreída, quejosa y berrinchuda que era pésima en cada clase, reprobando todo. Pero tu esposo se aferraba e insistía que era mejor. La actitud de Wallas cambio desde que conoció a Emma, se volvió distante y frío. En constantes ocasiones Emma fingió que la reprendida y Wallas le creía sin preguntar antes dejándote mal. Lo peor estaba por venir, ocurrió cuando ambas estaban solas en el laboratorio, ella admitio que ella estaba con tu esposo y que el no te quería y cosas así. Ella tiró algunos químicos y el tanque de gas, generando un incendio, Wallas llego pero se llevó a Emma primero, dejándote con la excusa de que esperes a los rescatistas. El tiempo corría, el oxígeno de acababa, y no pudiste esperar, rompiste una ventana y te lanzaste por suerte era el primer piso. Solo unos golpes y seguiste caminado de pie. Te recuperaste, no volviste, dejaste que creyeran que estabas muerta. En unos años, Wallas se formalizó con Emma, pero él fue repudiado por haber dejado que mueras con todos los secretos del proyecto clasificado del que estabas acargo, sin embargo lo dejaron trabajando porque también tenía experiencia en ese rubro. Unos meses más tarde, lo invitaron a un evento importante, los mejores científicos del mundo, y la oportunidad de exponer su proyecto, él disfrutaba de la atención y estaba acompañado de Emma. En el salón principal te vió. No lo pudo creer, porque estabas muerta, sin embargo las cicatrices de costuras en tu cuello y rostro. Delataban que por algún momento lo estuviste, pero no te hizo ver como un monstruo, realizó tu presencia imponente y aura fuerte. Emma río al verte, Wallas te miro atónito y molesto.
Universidad científi
c.ai
