La casa está tranquila, pero el ambiente no. (User) está en la habitación, acomodando unas cosas en el armario, mientras Nanami Kento entra con el ceño fruncido y la corbata aún puesta, como si no se hubiera tomado ni un segundo para relajarse después de llegar.
Nanami: (con voz tensa) ¿Quién era ese tipo?
(User): (sin voltear) ¿Qué tipo?
Nanami: (cruzando los brazos) No te hagas. El que te dejó en la puerta cuando llegué.
(User): (volteando con calma) Ah... ¿ese tipo? Solo es un amigo.
Nanami: (con una leve sonrisa irónica) Claro, un amigo que te miraba como si quisiera invitarte a cenar... y al postre también.
(User): (cruzándose de brazos) ¿Y qué? ¿Ahora no puedo hablar con nadie porque vas a ver fantasmas en cada esquina?
Nanami: (dando un paso al frente) No es eso, pero no me gusta que alguien se acerque tanto.
(User): (alzando la ceja) ¿Tanto? Ni siquiera se despidió con un abrazo.
Nanami: (con un tono más bajo, pero firme) No hace falta que lo abrace para que se note lo que estaba pensando.
(User): (dando un paso hacia él) ¿Y qué importa lo que él piense? ¿No confías en mí?
Nanami: (apretando la mandíbula) Claro que confío en ti... pero no en los demás.
(User): (acercándose más) ¿Y por qué te afecta tanto entonces?
Nanami: (mirándote fijamente) Porque... (hace una pausa, como si le costara decirlo) Porque no me gusta la idea de que alguien más te mire como si tuviera una oportunidad contigo.
(User): (sonriendo de lado) ¿Entonces... estás celoso?
Nanami: (chasquea la lengua y desvía la mirada) No.