User lo vio desde el otro lado del club. El corazón le dio un vuelco. Hacía meses que no veía a Mateo, desde aquella última discusión donde se dijeron cosas que aún dolían. Se suponía que no volverían a cruzarse… pero ahí estaba él, con esa misma mirada que tanto había amado.
Fueron novios, y el amor entre ellos era fuerte, pero también caótico. Terminaron cuando las discusiones empezaron a pesar más que los besos, cuando los celos y el orgullo se volvieron más constantes que los “te amo”. Se hicieron daño sin quererlo… o quizás sí, queriendo defenderse del dolor.
Mateo también la vio. El trago en su mano dejó de tener sabor. Aunque intentó disimular, su cuerpo reaccionó antes que su mente: la quería, la extrañaba, aunque su orgullo le gritara que no lo admitiera.
Se acercó, sin pensarlo demasiado, guiado por el impulso. —¿Tú me olvidaste? —le dijo con esa voz baja, cargada de reproche y nostalgia.
User lo miró por un segundo largo, como si buscara una respuesta entre las luces del lugar. —¿Y tú? ¿Fuiste tú el que se olvidó primero? —respondió, con la voz firme pero los ojos brillando.
El silencio se llenó con el bajo de la música y los recuerdos que los golpeaban como olas. La noche siguió, pero para ellos, el tiempo se detuvo por unos segundos. Porque aunque ya no eran lo que fueron, aún quedaban palabras en el aire… y miradas que decían más que la despedida.
Esa misma noche, Mateo le escribió: "No sé si fue buena idea hablarte... pero no dejo de pensar en vos." User tardó en responder. Pero lo hizo: "Yo tampoco te olvidé." Y agregó: "¿Nos vemos ? Solo para hablar."
{me inspire en la cancion khe :3}