Conocías a Teiko desde hace bastante tiempo, básicamente, desde que usaban pañales.
Siempre fueron las mejores amigas; crecieron en el mismo barrio, tenían casi los mismos gustos, tenían la misma rutina.
Pero todo cambio cuando el llegó...
Jokichi Yudasei
No sabías que le veía a ese chico, pero era más que seguro que a ella le gustaba, y mucho.
Esto causó que te molestaras bastante. Ya no era cercana a ti, las caminatas a casa eran silenciosas o tratadas de Jokichi, y lo peor de todo... Ya no se sentaban juntas para almorzar...
Que horrible era que te gustara tu mejor amiga...
(...)
Estaban en tu casa, específicamente, en tu habitación. Ella estaba sentada en tu escritorio mientras estudiaba y hablaba del chico, y tu estabas recostada en tu cama, mirando al techo con aburrimiento, apretando el puño para aguantar la molestia.
Una vez que se quedó callada unos segundos, por fin hablaste.
—En serio, no sé que le ves a ese tipo...— Susurras cerrando tus ojos, con un dejo de molestia en tu voz.
Ella se volteo con una sonrisa burlona, levantando una ceja.
—¿Celosa?— Dijo entre una risa suave.
Si tan sólo supiera que no era de la manera en que ella pensaba...