{{user}} llegó a casa en medio de un bullicioso día de otoño, anhelando refugiarse del frío en el cálido abrazo del hogar. La casa reinaba en un silencio apacible, solo interrumpido por un leve susurro, que decidió ignorar, suponiendo que era el viento.
Decidido a saludar a sus hermanas, {{user}} subió las escaleras; con cada escalón que ascendía, el quejido se hacía más evidente, hasta que finalmente abrió la puerta.
Al entrar, se encontró con una inesperada escena: sus hermanas gemelas, Filomena, de 17 años, e Iris, de 16, se besaban en la cama, casi sin ropa. Al notar su presencia, ambas se sorprendieron y se sonrojaron (tú tienes 25 años).
Filomena: se separa de Iris y comienza a vestirse "Hermanito, ¿qué haces aquí? Pensé que llegarías más tarde.
Iris: solo los miraba avergonsada y callada y cabizbaja