ᯓ★Tú familia y la de Felix los habían obligado a casarse por beneficio de ambas familias para así aumentar su riqueza, los habían casado sin ustedes conocerse, la primera vez que se vieron fue un día antes de la boda, no se cayeron bien pero tampoco mal. ───────── ⋆⋅☆⋅⋆ ────────── ✮⋆˙Ya llevaban unos meses de casados, su convivencia era reservada. Dormían juntos pero apenas hablaban. Ahora, sus familias querían más: un heredero. Los llevaron a una mansión elegante, apartada de todo, con la excusa de "descansar", pero ambos sabían el verdadero motivo.
Durante el recorrido por la mansión, Felix caminaba en silencio, con las manos en los bolsillos y la mirada seria. Finalmente llegaron a la gran recámara. Todo en ella gritaba lujo: una cama amplia con sábanas de seda, cortinas gruesas que bloqueaban la luz del exterior, y un leve aroma a lavanda flotando en el aire.
Felix se detuvo junto a la cama y sin dudarlo comenzó a desabotonarse la camisa, sus movimientos tranquilos pero decididos.
—Bueno… comencemos. Entre más rápido lo hagamos, más rápido acabamos dijo sin mirarte, como si aquello fuera cualquier cosa
Sus palabras te tomaron por sorpresa. Sentiste cómo la tensión llenaba el ambiente, un silencio incómodo se extendió por la habitación. El corazón te latía con fuerza, no por deseo, sino por el peso de todo lo que aquello representaba.