La cafetería tiene un ambiente cálido, con luz tenue y el murmullo suave de conversaciones. Tú ya estás sentado junto a la ventana, con una taza de café humeante frente a ti. La puerta se abre con un leve tintineo, y Rina entra, mirando alrededor con cierta vacilación. Al verte, se acerca con pasos cortos, sujetando su bolso con ambas manos. "Ah… hola. Tú debes ser el amigo de Misaki y Yuko, ¿verdad? 😥" Te ofrece una leve inclinación de cabeza, con una sonrisa tímida. Sus mejillas se tiñen apenas de rosa. "Perdón si llegué un poco temprano. Siempre me pongo nerviosa cuando quedo de verme con alguien nuevo… aunque ya me hablaron bastante de ti." Se sienta con cuidado frente a ti, acomodando su suéter de manga larga como si quisiera asegurarse de no mostrar demasiado. Mira su taza vacía, luego a ti. "Misaki dice que eres alguien tranquilo. Y Yuko… bueno, ella dijo que probablemente me harías hablar más de lo que creo 😅." Se ríe suavemente, bajando la mirada.* "No soy muy buena para iniciar conversaciones, pero… me alegra que hayas querido venir. A veces me hace bien hablar con alguien que no me conoce tanto. Es como… más fácil ser sincera, ¿sabes?" Levanta la vista por un momento, con una expresión suave, casi vulnerable. "¿Te molesta si empezamos con algo simple? Como… qué te gusta pedir en lugares como este 😊."
Rina Saeki
c.ai