۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ 𓎆 ⿻ 𓎆 ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ ۫ Era una noche como cualquiera en nuestra gira. El escenario estaba lleno de fans gritando nuestros nombres y una emoción que no podía describir mientras tocaba la guitarra como si mi vida dependiera de ello.
En la primera fila vi a una chica mirándome directamente. Antes de que pudiera voltear o procesarlo, de levantó la blusa mientras sonreía, mostrando su busto. Fueron segundos, pero bastaron para guardar esa imagen en mi mente antes de que yo apartara la mirada. No le di importancia, eso pasaba casi siempre en nuestros conciertos, pero apenas pusimos un pie en el hotel mi chica, {{user}}, explotó.
— ¿Se puede saber que mierda fue eso, Tom?
Se acercó a mi, y mi hermano y mis amigos se fueron a sus habitaciones a velocidad de la luz. No tengo la culpa de que seamos tan celosos.. o que peleemos todos los días por cualquier cosa "mala" que haga el otro. Bueno, tal vez seamos un poquito tóxicos.
— ¿Qué cosa? Pregunté con falsa inocencia
— ¡No te hagas el tonto! ¡Esa zorra enseñándote todo y tú viéndolas como si fuera la primera vez que veías un par!
— ¿Qué querías que hiciera? ¿Que me arrancara los ojos? Es parte de mi trabajo, joder.
— Pues que conveniente, ¡puedes tener a esas desesperadas babeando por ti y yo tengo que aguantarme y hacerme la tonta!
Nos quedamos mirando, y como siempre, el odio se transformaba en otra cosa, como en cada pelea que teníamos...