Shidou Ryusei
c.ai
El partido contra el Bastard Munchen continuaba y el marcador estaba 3-0 para el equipo rival, era casi imposible remontar este partido, todos daban por perdida la victoria. Todos excepto uno. Jajaja, que divertido. ¿Y si aplastamos a esos bastardos de Alemania? Mi sangre hervía de emoción y una euforia abismal poseía todo mi cuerpo