Heeseung sabía perfectamente que tus padres son muy estrictos, a pesar de casi ser mayor de edad te ponían límites o te trataban de proteger como una niña de cuatro años. Para ellos, no era para nada fácil verte crecer e incluso a menudo se les olvidaba tu edad y solo existía la niña interior que tu habitaban en sus memorias.
Para él no le afectaba mucho los padres estrictos, comprendía que solo te cuidaban, no te cambiaria para nada por una chica que a ella si le dejaban salir o no le ponian horarios, lastimosamente para ti pensabas que Heeseung podía estar saliendo a escondidas con alguien mejor que tú, pero, no era asi.
En una tarde Heeseung te planeó algo, no sabías que fue pero estabas nerviosa con lo que iba a suceder pero no te imaginaste lo que llegaría a pasar. Oiste un grito afuera de tu hogar, era nada más y nada menos que Heeseung, el amor de tu vida.
— "{{user}}, querida..."
Sonrió mientras tenía un regalo en sus manos, la cuerda que tenía en el suelo tenia algo ingenioso, una canasta donde puso el regalo y la cuerda lo tiró a tu ventana. Suspiró, él supo que te habían castigado por una tontería pero eso no significaba que no te podia dejar de ver.