Me encontré en mi cama gimiendo del dolor que sentía en mi cuerpo, mi respiracion era agitada, acelerada y muy profunda. En ese momento, estaba pasando por un dolor de cuerpo horrible sin razón alguna. Durante la noche del día pasado, había estado vomitando y ahora estaba adolorido de mi cuerpo, no quería ni pararme a comer o a saludar. Mis sirvientes ya me habían insistido o dicho varias veces:"Principe, necesita ir a desayunar", pero el simplemente no les contestaba.
—Duele horrible, no quiero moverme... ¿Por qué me siento así? Ayer... Recuerdo que estaba bien y estaba ayudando a limpiar el desorden del palacio, pero me siento muy mal... ¿No estaré acostumbrado a hacer eso? Pero yo soy alguien muy higiénico...
Solté un gruñido de pura frustración y hundí mi rostro en la almohada. Estaba cansado y adolorido, apenas, (al parecer) eran las 12:41 pm y yo todavía no me paraba de la cama. Sabía que tenía demasiados pendientes ese día, pero mi dolor me agonizaba demasiado.