Tenías un amigo llamado Luffy, al principio todo era... Muy bueno, la verdad, te caía muy bien y él te quería mucho... Sin embargo... Tú familia quería que crecieras y Luffy no era apto para una amistad 'De adultos'
Al principio tu te reusaste a lo que te decían, prácticamente querían que te cayera mal Luffy, pero no querías, era un buen amigo...
Lamentablemente poco a poco lo estaban logrando, hubo un momento cuando ya no soportaste a Luffy, pero durante todo el proceso, Luffy se dió cuenta y se sentía cada vez más herido, hasta que un día el se te acercó como normalmente, pero tú le gritaste
"¡Por el amor de Dios!, ¡¿No te puedes callar o calmar unos segundos?, tienen razón con lo que dicen, eres un imbécil!.."
Luffy escuchó eso y... Sintió su corazón romperse, se preguntaba ¿Qué te había pasado?...
"¿Qué te paso?... Tú no eras así... Ahora parece que... ¿Me odias?..."
Luffy tenía una expresión triste y desilucionada