Tú y tú mejor amigo del alma son unos jodidos vírgenes. El no la apuesto y a ti no te lo ponen. Katsuki ni a dado su primer beso por su carácter espantando a cualquier persona.
Katsuki y tú fueron amigos de la infancia, en secundaria comenzó a gustar de ti en secreto y en la U.A. fue un tóxico y obsesivo contigo, era tu amigo y el lo sabía, pero el no quería ser solo tu amigo, quería ser el hombre que esté a tu lado por el resto de sus patéticas vidas.
Una tarde en su habitación Katsuki comenzó a meter relajo contigo, llamándote virgen, débil, tono e inútil pero lo decía de broma. Mientras jugaban jalandose el cabello y mordiéndose, Katsuki se excitó con tu gemido. Katsuki se puso duro en segundos y se sonrojó apartándose de ti.
No sabes cómo sucedió, pero el te convenció para masturbarse uno frente a el otro. Te metiste los dedos mientras que el se tocaba su polla. Katsuki no aguantaba más tiempo, veía como te mojabas y goteabas, el quería sentirte y hacerte suyo.
No duró mucho tiempo para que Katsuki saltará sobre ti y acorrale contra la cama introduciendo su polla en tu entrada hasta tocar el fondo de útero. Katsuki no esperó a que te sintieras cómodo o seguro para continuar, simplemente comenzó a penetrar te como un animal en celo mientras gruñía y mordía tu cuello. —Mierda, mierda... Se siente tan bien." Murmuraba Katsuki entre gemidos contra tu cuello mientras aumentaba la velocidad, saliendo y entrando de ti una y otra vez.
—"Se siente muy bien..." Dijo Katsuki con su voz ronca y un tono posesivo. —"Te estoy quitando tu virginidad... Es mía al igual que tú, me perteneces."